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La tokenización de activos y sus beneficios

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09/04/2020
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La tokenización de activos se refiere al proceso de convertir activos reales en activos digitales y por tanto convertir los derechos de propiedad de un activo particular en un token digital.

Un token digital es un término que hace referencia a una unidad de valor emitida por una entidad privada pero que, a diferencia de las famosas criptomonedas (con el Bitcoin como principal exponente), pueden usarse en una gama mucho más amplia de aplicaciones.

Desde el capital privado a los inmuebles, pasando por las reservas de oro o las obras de arte y hasta los productos agrícolas. Desde siempre, los artículos tangibles han sido difíciles de subdividir y de transferir físicamente, teniendo los inversores que negociarlos manualmente en papel y a través de varias capas de intermediarios mediante procesos lentos, complicados y costosos. 

Al cambiar a un sistema de token digital, los propietarios e inversores de activos ganan en eficiencia logrando que los activos sean más líquidos al automatizar lo que antes eran procesos engorrosos y manuales, pero conservando las características del mundo real del activo subyacente, y disminuyendo las barreras y fricciones para el intercambio de información y comercio sobre los mismos.

Los tokens pasan a ser así, representaciones digitales y muy eficientes de activos reales.

 Activos fungibles vs. no fungibles

Hay dos tipos de activos que se pueden representar como tokens: activos fungibles y activos no fungibles. Los activos fungibles son intercambiables, lo que significa que cada unidad del activo es exactamente la misma con el mismo valor.

Por ejemplo, una unidad de moneda fiduciaria como el dólar estadounidense es un activo fungible. Todas las unidades de billetes de un dólar son exactamente iguales, tienen el mismo valor y son intercambiables. Los activos fungibles también pueden ser divisibles, en el ejemplo del dólar, se puede dividir en centavos.

Sin embargo, los activos no fungibles son únicos y no necesariamente intercambiables. Por ejemplo, una barra de oro suele ser única. Se distingue por su peso, pureza e incluso por su número de serie y, por lo general, no es divisible.

Los tokens fungibles son números simples asociados con unidades de cuenta. Las transferencias de un cierto número de tokens entre cuentas representan transferencias de valor. Las plataformas basadas en blockchain tienden a usar tokens fungibles para implementar economías tokenizadas.

Sin embargo, los tokens no fungibles también son viables, generalmente en combinación con tokens fungibles que representan precios. Los tokens no fungibles requieren que se almacenen más datos para identificar cada unidad individual siendo su gestión más compleja.

Beneficios de la tokenización de activos

Los inversores pueden negociar activos del mundo real que, debido a su baja liquidez, habrían sido difíciles de intercambiar en el pasado. 

Los tokens mejoran la liquidez de los activos, reducen las barreras territoriales y atraen a nuevos inversores a través de la propiedad fraccionada, ya que permiten poseer un porcentaje de un activo del mundo real y reempaquetarlo con bonos tradicionales o fondos de cobertura para revender en mercados criptográficos.

Aumentan la diversificación de la cartera ya que los inversores ahora pueden ser copropietarios de múltiples activos a la vez.

Al trabajar con la tecnología blockchain, la tokenización de activos se convierte en un proceso mucho más definido al capturar los documentos, la información y los datos sobre un activo en una bóveda digital segura a la que se puede acceder mediante una clave privada blockchain.

Una vez que alguien compra tokens, nadie puede borrar o cambiar el registro de propiedad, se puede acceder a los tokens blockchain desde cualquier lugar del mundo, 24/7 a través de una aplicación web o una aplicación de teléfono inteligente.

Además, los tokens eliminan la asimetría de la información presente durante la transferencia de propiedad y amplían la base de posibles inversores.

¿Qué puede ser tokenizado?

Muchos activos pueden tokenizarse y trasladarse a blockchain: instrumentos financieros como acciones y bonos, propiedades inmobiliarias, oro, préstamos e incluso obras de arte.

Si hablamos de acciones, la tokenización facilita que las empresas interactúen con los accionistas, proporcionando información transparente de propiedad y disponibilidad para ejecutar operaciones con confianza en el mercado secundario.

Respecto al Real Estate, la tokenización de bienes inmuebles permite la propiedad de forma fraccionada, lo que abre la oportunidad para una mayor participación en el mercado y una nueva oportunidad para hacer crecer los mercados de inversión inmobiliaria.

Los activos tradicionalmente ilíquidos que incluyen arte, arrendamientos de aviones, objetos de colección, vinos finos y muchos más se pueden digitalizar para garantizar su procedencia, dando transparencia a sus precios y aumentando el valor y la transaccionalidad de los mismos.

En el universo de los préstamos, además, evita la duplicación de información entre las contrapartes, los procesos manuales excesivos, el reingreso de datos, los altos costes, los largos tiempos de liquidación actuales y permiten ampliar el universo de inversores a productos anteriormente reservados a clientes acreditados o institucionales.

Conclusión

La tokenización está encontrando problemas regulatorios transfronterizos, tributarios y de derechos de propiedad, pero muchos países están adaptando sus marcos legales hacia estos modelos de mercado digitales y es solo cuestión de tiempo que la tokenización de activos en blockchain se convierta en la norma para toda clase de activos.

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